jueves, 17 de mayo de 2007

Jesús Nazareno Rey de los Judíos




ABSTRACT. The climax in the Evangiles is attained when the Royal Coronation of Jesus is exposed.

This climax shows that the original kerygma was probably the paradoxal proclamation of Jesus as King of the Jews.

But this title, very signifiant for them, was unsignifiant for Gentle people, and so, it was finally substitued for the Trinitarian understanding of God.




Los Evangelios tienen una estructura dramática de exposición, nudo que lleva a un climax, y anticlimax.

La exposición contiene el relato de la vida de Jesús y de sus enseñanzas, muy fundada en el "documento Q", el nudo comienza con la entrada en Jerusalén como Rey y el climax se alcanza con la coronación (de espinas), la investidura con el manto de púrpura (ajado) y el cetro (de caña), la genuflexión y el saludo de “¡Salve, Rey de los Judíos”(burlones), por los soldados romanos, y la elevación y entronización (en la cruz), bajo el título trilingüe que decía “Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum” y cuya validez sentenció Pilatos al decir “Lo escrito, escrito está”.

De la potencia de este climax, sólo se puede descansar mediante el relato de la resurrección, que le es secundario (dramatúrgicamente)

De hecho, los Evangelios canónicos son unánimes en el relato de la Pasión y en particular en lo detalles del titulus, llegando así hasta la tumba vacía, pero se dispersan al referir la resurrección.

Esto indica que el kerygma originario, el que concitó el entusiasmo de los discípulos judíos nazarenos, fue la proclamación de Jesús como Rey de los Judíos y que era así como él se veía y lo que les hizo ver.

Rey Mesías probablemente con derechos hereditarios al trono de David por parte de su madre (véase el ensayo novelado de Robert Graves “Rey Jesús”),que recibió el poder de Dios para vencer el poder sobrenatural del Malo sobre los humanos y salvar de él a quienes aceptasen su reinado,que promulgó la nueva ley del amor al hermano y hasta a los enemigos, y que lo selló todo con su resurrección personal.

Esta estructura dramática en sí del kerygma pudo ser entendida paradójicamente gracias al hábito helenístico del teatro, que estaría presente incluso entre los judíos, aunque no fuera sin duda entre los más observantes. No todos los relatos se dirigen, como éste, hacia un climax tan fuerte, y aunque en ellos exista la estructura de exposición, nudo y desenlace, queda usualmente más desvaída.

Todo esto confirma que el centro del kerygma primitivo estuvo en la proclamación de Jesús como Rey de los Judíos, y que eso fue lo que él comprendió y enseñó, haciendo palpar el carácter espiritual de su reinado y su función sobrenatural.

Eso y sólo eso. Pero esta proclamación, que podía resultar vibrante para los judíos, no significaba nada para los gentiles.

Paulo de Tarso no siguió este kerygma, sino el del "Documento Q", propio de los galileos, que trataba de las dos venidas del Hijo del Hombre, la histórica, en la que comenzaba el Reino del Padre, como Reino interior, y sobre todo la futura, en la que volvería inminentemente como Juez de todos los humanos.

Su fuerza dramática era mucho menor, porque a medida que iba pasando el tiempo, la expectativa de la Parusía se debilitaba, pero se mantuvo la del anterior gracias a haber insertado en los textos paulinistas el relato de la Pasión del Rey Jesús, su entronización y su resurrección, aunque se perdieron las consecuencias teológicas del antiguo kerygma judaico.